Mitos sobre mascotas

Mitos sobre mascotas

Los psicólogos afirman que el tener una mascota ayuda a las personas a dejar fluir sus emociones. Es decir, sobre todo los individuos solitarios al estar en contacto con un animal, son capaces de expresar sentimientos que de otra manera serían incapaces de exteriorizar.

Sin embargo, hoy no vamos a discutir sobre ese tema, sino que examinaremos uno de los mitos más escalofriantes que he escuchado acerca de un minino.

Se dice que una pareja joven holandesa que vivía en los suburbios, arribó a su casa una noche después de una fiesta. Aunque la puerta principal estaba bien cerrada, algo andaba mal, pues la pequeña gata no salió a saludarlos.

– Katy ¿dónde estás pequeña? Gritó la mujer.

La mujer la buscó por todas partes sin hallarla, hasta que se dirigió al patio trasero y fue ahí donde la encontró inerte tirada en el piso.

– Johan llama ahora mismo al veterinario y dile que venga.

– ¿Pero si es la 1:00 de la mañana? Además parece que “Katy” ya pasó a mejor vida.

– Aún respira. Si no hacemos algo pronto fallecerá y la culpa será tuya.

Para no hacer esta historia demasiado larga, solamente les diré que el veterinario llegó media hora después, revisó al animal y notó que tenía algo atorado en la garganta. Haciendo un examen más minucioso, se dio cuenta de que aquello era un pequeño ratón que Katy tenía atorado en la tráquea.

En cuanto el médico le retiró el ratón de su interior, la gata brincó de la mesa hacia donde éste se encontraba y con una de sus garras la arrancó el ojo izquierdo de un zarpazo.

El veterinario entró en shock, al igual que la joven pareja, quienes vieron alarmados la reacción de su “dulce gatita”. Después de los hechos, el animal fue sacrificado y ellos jamás volvieron a tener una mascota.

Te invito a leer esta grandiosa leyenda